Ella siempre ha odiado que la
comparen con esas pusilánimes que visten con una túnica negra tirada sin ningún
estilo, llevando una capucha grande que no deja ver ni lo que tienes a tu
alrededor.
Ella es diferente. Ella es una
parca con estilo. Le gusta más que la llamen, “Ángel de la muerte”, pero como
son muchas, tampoco no se quiere atribuir el merito de exhalar el ultimo
aliento de todos los humanos pero cuando alguno de los pobres moribundos cuando
la ven y exclaman, “Oh ángel de la muerte ven a mi…”, se siente poderosa,
hermosa e indestructible.
A ella le gusta mucho la
teatralidad de su trabajo, por eso se viste con un ajustado corpiño que hace
que su esbelta figura se vea magnifica. Además de resaltar sus turgentes
pechos.
Algunas de sus compañeras la critican por no
llevar cubierta la cabeza, pero a ella le gusta que las almas que va a recoger,
la admiren en todo su esplendor. Las cuencas de sus ojos son magnificas y le
gusta matizarlas, además, su estructura craneal hace que tenga unos bucles muy hermosos que asemejan una gran cabellera
al viento.
Y, por supuesto, lo que la
distingue de todas las demás son sus grandes y perfectas alas, de ahí que la
llamen “Ángel de la muerte”. En sus alas guarda las almas de los pobres
condenados que va recogiendo durante su jornada laboral. Le gusta admirarlas
cuando esta a punto de acabar su trabajo, están todas allí, luchando por salir,
atrapadas entre sus membranas, danzando a
los compas de un tema de heavy metal.

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